La página
del Am@uta
Hay dos motivos que nos conducen a elegir
Am@uta como el nombre de este sitio; son motivos que marchan al compás de nuestra intención primordial. Uno, rendir homenaje a José
Carlos Mariátegui y su intransigente reflexión por el Perú; y dos, utilizar un
vocablo quechua para indicar la palabra maestro en la lengua runasimi. Y esto tiene que ver, claro, con la convicción de que
cualquier debate sobre el país actual remite a la revisión impostergable, ineludible, sincera y también valiente de nuestros
orígenes. No está demás decir que hurgar en el pasado para conocer lo que somos no es una añoranza por el retorno imposible
o arcaico de lo que ya se fue. Creemos en los beneficios de la modernidad, pero, eso sí, una modernidad con justicia para
todos y respeto por la tradición.
Am@uta articula nuestro deliberado intento por (re)pensar el país desde la perspectiva de los pobres, de los marginados, de los
niños que se mueren de frío en Puno o de los que tienen que ir a aprender el abecedario con el estómago vacío porque nacieron
olvidados desde hace siglos.Entonces, pensar sobre el Perú debe
inscribirse sobre la premisa de esa perspectiva.
Pero qué es el Perú. ¿Cómo resolver
este desencuentro que se inició en Cajamarca y ya lleva cinco siglos? ¿Cómo superar el trauma de una república con justicia
que nunca tuvimos? Quizás, como dijo un historiador, con Tupac Amaru II se perdió
la oportunidad de un país que habría sido distinto. ¿Cómo honrar los sueños de los mártires de Chan Chan que los apristas
de hoy todos los días traicionan; y la de los rebeldes del sesenta, de pureza admirable, que creyeron alcanzar el cielo levantando
la mano; o la de los jóvenes de ayer nomás, empeñados en cambiar la vida, víctimas también de otra traición sin nombre? Toda
esa sangre de sueños que lleva corriendo varios siglos por los ríos del Perú nos golpea la cara y nos interpela como un grito
desgarrado, como un quejido, como una llamada silenciosa que resuena muy adentro. Y, ahorita mismo, se ha convertido en un
clamor que viene desde la Amazonía y amenaza otra vez con el naufragio.
Este espacio quiere ser un foro abierto para el debate sano y realmente
preocupado por (re)construir una república de verdad. Una que destruya esa morralla que, desde Pizarro, solo ve el Perú como
botín (no están lejanas las video-imágenes que exhibían la danza de los millones de la anterior década nefasta que, al fin
y al cabo, son la versión cruda de las élites dirigentes del país que persisten en el saqueo). Invitamos a iniciar este debate
que ponga sobre el tapete (o el dedo en la llaga para que salte la pus como decía el iracundo aristócrata González Prada)
lo que somos, lo que hemos sido y lo que queremos ser. Estamos a tiempo de evitar el naufragio y atrevámonos, venzamos el
miedo y tratemos de legar a las nuevas generaciones de peruanos un país en el que se pueda respirar la dignidad del respeto a los otros y la satisfacción de una verdadera justicia.